El día que Villa O’Higgins despertó con las Represas.

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Sin una comunidad organizada en torno a la discusión por las centrales hidroeléctricas la presentación en Villa O’Higgins del proyecto en los ríos Pascua y Baker a través de las denominadas “Casas Abiertas” de la empresa Hidroaysén no parecía que podría alterar la tranquilidad del poblado, sin embargo el interés de la comunidad superó todas las expectativas.
El 50% de la población participó activamente de las actividades programadas por la empresa eléctrica en la villa informándose de los alcances del proyecto. Difusión por la radio, invitaciones personales y traslado de personas desde sectores vecinos a Villa O’Higgins ayudaron.
Ya no hay duda que la visión de la localidad cambió con la nueva propuesta de Hidroaysén que considera 3 represas en el río Pascua, todas ellas en territorio comunal, y que prácticamente borran el río del mapa. Además de los aspectos ambientales y la opción por un estilo de desarrollo preocupa el impacto social en la zona del Campamento Lago Quetru que tendría 1.150 personas, cuatro veces la población de toda la comuna de O’Higgins y desalientan a pobladores los mínimos beneficios directos que el proyecto considera para la comunidad local.
Los amplios beneficios que se rumoreaban en la zona como camino pavimentado a Cochrane, asistencia en salud y educación, trabajo garantizado a la población local y otros beneficios no fueron confirmados por Hidroaysén, para decepción de la comunidad. Solo se hizo explicita la voluntad de la empresa de cooperar en el desarrollo de la localidad aunque no se informaron de acciones definidas.
Hasta ahora lo único concreto que la empresa ha ofrecido es un curso de tejido a la población. Una buena idea, pero absolutamente insuficiente para las aspiraciones de una comunidad que escucha muy seguido las palabras Desarrollo, Progreso, Bienestar y Calidad de Vida desde la propaganda de Hidroaysén..
Ante ese escenario, la gran mayoría de los habitantes de Villa O’Higgins han resuelto mantenerse ajenos al apoyo o rechazo a las represas, aunque para sorpresa de muchos han aparecido varias voces contrarias y escépticas con el proyecto, algo impensado algunos días atrás.
Pero el Alcalde y su equipo le tienen fe al proyecto. Otros concejales como Jhon Bahamóndez argumentan razones de soberanía y chilenidad para que las hidroeléctricas se construyan. Y no es para menos, hábilmente Hidroaysén ha llamado “Proyecto País” a la construcción de represas en estos ríos y aquí la patria y soberanía no se discuten y muchos se encandilan con ese mensaje. A propósito, si, es cierto, nuevamente se nos dijo que somos dos veces chilenos…
La presentación de Hidroaysén me pareció débil, sesgada y desinformada acerca de las demandas locales y alternativas de desarrollo de la zona. Además de la información técnica, base para entender el proyecto, destaca que el nuevo proyecto «salva» de la inundación la confluencia del Baker, el salto del Nef y los lodges de pesca, pero nada dice acerca del fin del río Pascua y sus saltos, maravilla desconocida de la Patagonia. ¿La desaparición de un río bajo toneladas de cemento y embalses artificiales es eficiencia ambiental? Harto tendrá que trabajar el equipo de las “Casas Abiertas” liderado por Pedro Vial, gerente de comunidad y medioambiente de la empresa, si quiere alcanzar la empatía de las comunidades y alcanzar el objetivo de Bernardo Larraín, de Colbún, en el sentido que contarían con el apoyo de todas las localidades para ejecutar el proyecto.
En mi opinión el ejercicio emprendido por Hidroaysén fue positivo para Villa O’Higgins. Sirvió para poner el tema en la mesa de discusión de la ciudadanía y desnudar la falta de participación en las decisiones que se da en la localidad.
Personalmente el proyecto no me convence para nada. Definitivamente digo No a las Represas. Creo en otro estilo de desarrollo para la zona, ambientalmente sustentable y cuyos beneficios de verdad lleguen a la gente y se extiendan en el tiempo.
Finalmente, para la anécdota, algunos incidentes de rechazo a la iniciativa como muros rayados en el frontis del gimnasio local y personas interrumpiendo reuniones con carteles para invitar a conocer “la otra cara” de los proyectos hidroeléctricos dieron el inicio a las presentaciones de Hidroaysén. Para el cierre, y en horario nocturno, entrecruzamiento de palabras y reproches mutuos entre adherentes y opositores en los que estuve involucrado con el Alcalde y parte del concejo municipal. Bueno, de vez en cuando nos tiramos los platos por la cabeza en este pueblo, copia feliz del Edén… Pero de verdad, creo que la destrucción del río Pascua como patrimonio natural y reserva para el desarrollo sustentable de la tierra en que vivimos no vale los 450 millones de pesos anuales que solicitó la Municipalidad a la empresa esta noche.

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